“CRASH” LA GANADORA SORPRESA DE LOS OSCARS

Cathy Schulman, Jack Nicholson y Paul Haggis

El director Robert Altman, Oscar honorario.

“Este año Hollywood ha premiado a los que se han saltado las reglas”, ha afirmado Paul Haggis tras conseguir el sorprendente logro de ganar el Oscar a la mejor película del año con “Crash”, de la que que es autor ademas de director y productor. “Crash” es una película independiente, realizada con presupuesto mas que modesto y en cuyo reparto ha participado “medio Hollywood”, trabajando por muy poco dinero. Es una película dura y comprometida que muestra, a lo largo de 36 horas en las vidas de una docena de personajes, la chocante realidad de la sociedad multicultural de Los Angeles en la actualidad, una sociedad cargada de conflictos económicos, culturales y raciales. 

Haggis, un canadiense afincado en Hollywood desde hace años, que se paso mas de una década escribiendo chistes para comedias de televisión antes de dar el gran salto consolidándose como uno de los mejores guionistas actuales el pasado año con “Million Dollar Baby”, escribió el guión de “Crash” inspirándose en un par de incidentes reales que le ocurrieron hace casi quince años cuando dos negros le robaron su Porsche cuando regresaba a casa, con su mujer, tras asistir al estreno de “El silencio de los corderos”. Aquella experiencia traumática se ha convertido en esta noche de inesperado triunfo.

Inesperado porque, de las cinco nominadas, era la que quizás menos tenia que ganar ya que se estrenó en los primeros meses del 2005, no tuvo gran éxito de taquilla y lleva ya muchos meses disponible en vídeo y DVD, algo que no ha sido, hasta ahora, premonitorio de mayor reconocimiento a la hora de obtener Oscars. Pero este año los Oscars han sido un tanto diferente ya que en lugar de reconocer a las mas caras producciones de los grandes estudios, como es habitual, ese reconocimeinto ha ido a parar a los “rebeldes”, aquellos que han atentado proyectos complejos, conflictivos, minoritarios... y de escaso éxito comercial. Vaqueros gay, transexuales, autores polémicos (y gay) y hasta un periodista que plantó cara al gobierno, eran los temas que rodeaban a “Crash” entre los que optaban al Oscar. Y todos ellos habian realizado campanas promocionales mucho mas cuantiosas que la de “Crash”, que habia consistido, basicamente, en mandar 125.000 DVDs a miembros de la Academia de Hollywood y medios de comunicación. Aunque la distribuidora de la película asignó 2 millones de dólares no previstos para la campaña, la cifra se queda muy por debajo de lo gantado en promover las otras competidoras, todas ellas aún en las carteleras estadounidense.

Pese a ello, ganó “Crash”. Por sorpresa y para decepción, entre otros, de Larry MacMurtry, el co-autor de “Brokeback Mountain”, la gran favorita que ha ganado todos los premios posibles en su camino hacia el Oscar. MacMurtry no ocultó su decepción declarando que “América no quiere que sus vaqueros sean gay” y que el triunfo de “Crash” se debe a que “la mayoria de los votantes viven en Los Angeles. Le dieron el premio a la película de casa”. 

Al margen de la sorpresa en el premio mayor, la gala de los 78 Oscars ha pasado con mas pena y aburrimiento que gloria bajo la batuta presentadora de un Jon Stewart tratando de no ofender a nadie y rompiendo así con su trayectoria de cómico ácido y provocador. El “show” en la línea de siempre, aburrido y demasiado largo, carente del “glamour” de otros años y con demasiadas ausencias de famosos en beneficio de demasiadas caras nuevas. El reparto de las estatuillas, discreto y equitativo con “Crash” llevándose tres de los premios mas importantes (Película, Guión Original y Montaje), “Brokeback Mountain” llevándose otros tres importantes (Dirección, para Ang Lee, Guión Adaptado y Música, para Gustavo Santaolalla) y dejando la ristra de logros técnicos para que tanto “King Kong” como “Memorias de una Geisha” se alcen con tres victorias cada una, mientras que los premios de interpretación recayeron en los favoritos: Clooney ganó como Mejor Secundario por “Syriana”, Phillip Seymour Hoffman como principal por “Capote”, Reese Witherspoon, la nueva novia de América, por “Walk de Line”, como mejor protagonista y, en una semi-sorpresa, la británica Rachel Weisz que obtuvo el Oscar a la mejor actriz secundaria por su papel  en “The Constant Gardener”. 

El premio a la mejor película extranjera recayó en la sudafricana “Tsotsi” que se impuso a la favorita, la palestina “Paradise Now”, mientras que una de las películas documentales mas celebradas del año, “La marcha de los pinguinos” también fué justamente reconocida con el Oscar al mejor documental de largo metraje. 

 

 

Ang Lee, mejor director ("Brokeback Mountain"), George Clooney, mejor actor secundario ("Syriana") y Rachel Weisz, mejor actriz secundaria ("The Constant Gardener").

 

 

 

 

A reseñar la ausencia, entre otros de uno de los seis productores listados en “Crash”, Bob Yari, a quien el sindicato de productores le negó crédito como tal –por lo que les ha llevado a los tribunales-, y que está siendo demandado por la co-productora Cathy Schulman quien le reclama dos millones de dólares en beneficios que no le han sido pagados. Yari ha puesto una contrademanda a Schulman y al resto de los productores por pretender –y de hecho haberlo logrado hasta ahora-, dejarle fuera del reconocimiento que le corresponde como una de las fuerzas que hizo posible que la película llegara a hacerse. Yari, un multimillonario con negocios de viviendas y terrenos, ha quedado relegado a ser “el que puso el dinero” para hacer la película, mientras que él reclama haber sido partícipe activo en el proceso creativo, un conflicto aún por resolver que le ha dejado fuera del teatro Kodak pero no fuera de los créditos ni, mucho menos, de los beneficios adicionales, significativos tras este inesperado triunfo, que supone este inesperado triunfo.

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