|




|
PRIMERO,
LA MUSICA
Los "Bee Gees" estaban trabajando en
un nuevo álbum y Stigwood pensó que algunas de las nuevas
canciones eran muy apropiadas para la película y así se lo
dijo, sin exactamente pedir su opinión a los hermanos Gibb.
Concretamente tres de ellas (la banda sonora acabaría
incluyendo cinco temas de los "Bee Gees"), fueron
asignadas a la película mucho antes de que ésta existiese.
Era evidente que para Stigwood la música era la primero en este
curioso proyecto que, a comienzos del verano del 76, ya contaba
con Travolta como protagonista. John continuaba su ascensión
tras finalizar su primera temporada en "Kotter" con su
aparición en la película de Brian de Palma "Carrie"
y la aclamada película de televisión "El muchacho en la
burbuja de plástico" en las que demostraba que además de
su impresionante carisma y sus cualidades para la comedia, también
contaba con notables registros dramáticos, cosas ambas que su
interpretación en "Fiebre del sábado noche" iba a
requerir. Pero, además, esa interpretación iba a requerir algo
más: Que John bailase. Y no sólo que bailase sino que lo
hiciera a un nivel realmente espectacular como correspondía a
su "estrella del sábado noche" en la película.
Travolta estaba por la labor (había tomado lecciones de
"tap dance" desde los 12 años con Fred Kelly ,el
hermano de Gene), y se sabia capacitado para ello. De todos
modos, ni Stigwood ni Travolta estaba dispuestos a arriesgar por
lo que John comenzó a correr más de 3 kilómetros diarios y
ensayar baile durante 3 horas diarias en ese verano del 76,
aunque faltaban 9 meses para el comienzo del rodaje. John quería
que sus movimientos en la pista de baile fueran lo más
vanguardistas posible y para ello insistió en que se
contrataran los servicios de un disc-jockey y bailarín popular
en la televisión americana llamado Denny Terrio con quien pasaría
más de mil horas seleccionando y ensayando miles de veces los
movimientos que no tardando mucho imitarían los jóvenes del
mundo entero.
Stigwood no podía permitirse contratar a ningún director de
prestigio por lo que optó por uno que le recomendaba su
instinto. Era un prometedor director novel que estaba trabajando
en una película de muy bajo presupuesto titulada
"Rocky", por lo que sabia muy bien cómo sacar el
mayor partido posible de los limitados recursos. Su nombre, John
G. Avildsen. Pero John Travolta, pese a su juventud, tenia muy
claro lo que quería y su meteórico éxito le había colocado
en una posición en la que podía permitirse ejercer bastante
influencia sobre quienes y cómo iban a hacer la película.
Durante el rodaje de "The Boy in the Plastic Bubble"
había conocido a la actriz Diana Hyland y, pese a la diferencia
de edad (ella era 18 años mayor), se habían convertido en
pareja romántica. Diana estaba entusiasmada con el proyecto y
pensaba que era el vehículo idóneo para dar un reflejo de las
cualidades de John a quien veía perfectamente capaz de hacer
atractivo a la audiencia este personaje tan poco entrañable,
egocéntrico y desarraigado, con ira interna y flojo carácter,
tan representativo de la juventud menos favorecida de la época
.
En su trabajo con Avildsen, cuyo nombre, finalizado el rodaje de
"Rocky" empezaba a sonar como uno de los más
prometedores valores jóvenes de Hollywood, John Travolta empezó
a sentir desacuerdos en la forma de ver su personaje. Básicamente,
Avildsen quería "suavizarlo", hacerlo más entrañable.
En la Paramount no pensaban que esta historia de dragas,
casi-violaciones y música "underground" pudiera tener
ningún atractivo para las masas y por ello habrían sugerido
que Avildsen suavizara el tema lo más posible. Este había
estado de acuerdo y en las vísperas de las Navidades de 1976,
John Travolta y su director estaban abiertamente enfrentados,
ninguno de los dos dispuesto a dar su brazo a torcer.
(sigue)
|