TRAVOLTA SE IMPONE

Finalmente seria Stigwood quien decidiera y su decisión favoreció a Travolta. Llamó a su despacho a Avildsen y le dijo: "Tengo dos noticias que darte: La primera es que te acaban de nominar para el "Oscar" por "Rocky", la segunda es que estás despedido". Un boquiabierto Avildsen recibió el mazazo cuando menos podía esperarlo y apenas escuchó los comentarios posteriores de Stigwood pretendiendo que su amistad no fuera destruida por este incidente, una pretensión obviamente difícil de ser mantenida. Evidentemente los instintos de Stigwood estaban en sincronía con la visión de Travolta y no estaba dispuesto a ceder en lo más mínimo en esa visión.

Pero con la fecha de comienzo del rodaje aproximándose rápidamente, la producción se encontraba ahora con la inesperada dificultad de tener que encontrar un nuevo director urgentemente. Y barato, además. La elección recayó en John Badham un joven director con poco experiencia tras las cámaras y alguna frente a ellas como "doble de acción", que no duda en aceptar el encargo pese a que faltan sólo dos semanas y media para que comience el rodaje y la película no tiene aún diseñador de producción.. Stigwood pensó que a estas alturas Travolta y él tenían muy claro como querían que fuera la película y Badham era lo suficientemente diestro en la dirección como para filmar esa visión, a pesar de las presiones de tiempo y de dinero.

En Marzo de 1977, finalmente, se inicia el rodaje con el ya clásico paseo de John Travolta al son de "Stayin' Alive". El director de fotografía improvisa las tomas de los botines brillantes y de tacón alto que lleva Tony Manero poniendo la cámara en un "trolley" a ras de suelo y con un objetivo gran angular...es lo único que pueden rodar ese primer día porque, para sorpresa de todos, una multitud de cerca de cincuenta mil personas se ha acercado al rodaje para intentar ver de cerca de John Travolta, el ídolo televisivo que acaba de sacar su tercer álbum, "Travolta Fever". No hay modo de rodar una secuencia sin que la multitud que rodea el "set" se cuele de una forma u otra en el área de visión de la cámara por lo que el rodaje se suspende mientras se toman las necesarias precauciones para alejar a los curiosos de los objetivos.

El rodaje se complicará aún más cuando, a los pocos días de comenzado, Diana Hyland, la novia de John, enferma de cáncer de pecho terminal, sufre una grave recaída. John vuela a Los Angeles para estar a su lado y Diana muere en sus brazos el 27 de Marzo. Tenia 41 años.

Todos temían que John Travolta, obviamente muy afectado por la pérdida, no estuviera dispuesto a someterse a los rigores de un rodaje que requería sesiones de 15 a 18 horas seis días a la semana, pero solo un par de días después del funeral, John estaba de nuevo frente a las cámaras, concentrándose más que nunca en un trabajo que ahora, además, le permitía evitar la soledad y sobre todo no obsesionarse en su propio dolor. Ese dolor, si acaso, le permitía añadir una nueva dimensión a sus escenas dramáticas en el film.


TRAVOLTA VUELVE A IMPONERSE

El rodaje transcurrió sin mayores complicaciones a partir de ahí y con numerosas improvisaciones, tanto en los diálogos como en la música. John Travolta ensayaba incansable sobre todo al son de "We Should Be Dancing". Lógicamente la canción iba a ser incluida en la banda sonora. En la escena en que su padre le golpea en la cabeza a la hora de la cena, antes de su salida, John piensa que seria divertido que a Tony Manero le preocupase mucho más que el golpe, el efecto del mismo en su peinado, en el que llevaba horas trabajando. El diálogo improvisado, permanece. En una de las últimas escenas, cuando Manero viaja en el metro y su rostro refleja su confusión, se necesita un tema musical y Badham pregunta a Stigwood si queda alguna canción más de los "Bee Gees" que puedan utilizar. "How Deep Is Your Love" queda incorporada consecuentemente… (sigue)

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