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Gregory
Sierra era el "teniente Lou Rodriguez" en los
comienzos de la serie. Abajo con el
reparto completo original. Todos
menos Sierra permanecieron hasta el final



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MIAMI VICE
Nunca antes una serie de televisión había tenido un impacto siquiera
remotamente similar. Y nunca, después, ninguna otra se ha aproximado
siquiera a los niveles de popularidad en influencia que "Miami Vice" alcanzó
durante la segunda parte de la década de los 80. La estética y el estilo de
una serie cuyos episodios muchos describieron como "largos videoclips
musicales", causaron tal impacto en las jóvenes generaciones a través de
todo el mundo, que no solo sus protagonistas se convirtieron en ídolos
mundiales de forma prácticamente instantánea, sino que sus apariencias y
actitudes fueron copiadas masivamente por la juventud del mundo entero,
desde sus peinados a su barba de dos días, pasando por copias de los Armanis
que nadie se podía permitir y hasta las zapatillas de esparto...sin
calcetines, por supuesto. Camisas y corbatas desaparecieron para dejar paso
a las camisetas color pastel, una estética que definió toda una década.
POLIS DE MTV
La idea de hacer una
serie de televisión que recogiera de algún modo el espíritu de los cada vez
más influyentes videos musicales que emitía 24 horas al día MTV para deleite
no sólo de la audiencia mas joven, sino de cada vez mayor número de adultos,
se le ocurrió a uno de estos últimos, el presidente de la cadena NBC Brandon
Tartikoff, que como tantos otros observaba como estos vídeos habían pasado
de ser un instrumento de promoción que la mayoría de las televisiones se
negaban a emitir para no hacer publicidad gratuita a las casas discográficas,
a convertirse en verdaderos eventos y primicias exclusivas mientras la
cadena MTV, emblemática de estos vídeos, alcanzaba uno niveles de
popularidad impensable sólo unos meses antes. Las cada vez más elaboradas y
costosas producciones de vídeos de Madonna, Michael Jackson y tantos otros
artistas se habían convertido en codiciadas primicias por las que las
cadenas televisivas competían para conseguir emitir en primicias exclusivas
y las producciones de los mismos empleaban no sólo grandes medios económicos
sino también directores y personal técnico de los mas altamente cotizados en
Hollywood. Era el momento de hacer una serie que incluyese uno o más vídeos
musicales en el contexto de una trama argumental mas o menos convencional.
Tartikoff y su vice presidenta a cargo de series para la cadena, Michelle
Brustin, decidieron hacer una serie que tuviera ese tipo de contenido y,
además, que tuviera un aspecto nuevo y diferente a cuanto se había hecho
anteriormente en el género, con un protagonista que luciera tan bien como
Richard Gere en "American Giggoló" , Armanis incluidos. Brustin sugirió
encargar el guión a Tony Yerkovitch, un joven guionista que había obtenido
numerosos éxitos, incluyendo premios "Emmy", escribiendo episodios de las
series "Starsky y Hutch" y "Hill Street Blues". Yerkovitch, muy interesado
en el concepto, muy pronto presentó un guión original muy diferente a
cuantos habían visto anteriormente tanto Tartikoff como Brustin, por cuanto
incluía hasta los más mínimos detalles, casi como una novela, describiendo
todos los aspectos de cada escena de la historia en la que un solitario
policía neoyorquino se traslada a Miami para vengara la muerte de su hermano.
Una vez allí su sendero se cruza con el de "Sonny" Crockett, un veterano de
la brigada anti-vicio de la ciudad, con quien establece una relación que
tras un áspero comienzo, se convierte en perfecta colaboración profesional y
estrecha interrelación personal.
Cuando leyeron el guión, Tartikoff y Brustin quedaron tan encantados como
los ejecutivos de la cadena que autorizaron el proyecto. El siguiente paso
sería contactar a la productora Universal Studios, donde les sugieren
obtener la colaboración de Michael Mann, un director que en el 79 obtuvo un
gran éxito con la película televisiva "The Jericho Mile", protagonizada por
Peter Strauss y que recientemente había rodado la película "Thief", con
James Caan, un "thriller" en el que la música se integraba en la trama
argumental de una manera muy distinta a lo habitual y en la que la estética
tenía igualmente una preponderancia inusual, algo que estaba muy próximo a
lo que Tartikoff quería que fuera su nuevo proyecto al que todo el mundo se
refería como "Los polis de MTV",
UNA PAREJA CON GANCHO
Mann acepta ser el productor ejecutivo de la serie sólo tras
obtener absoluto control artístico sobre el producto final, sin
interferencias. A continuación se traslada a Miami instalándose y
estableciendo las oficinas de producción en el Hotel Alexander, no lejos del
are de South Miami Beach, una de las peores áreas de la ciudad pero que
visualmente sirve perfectamente como escenario natural para la historia de
"Gold Coast" el título original del episodio doble que chá a servir como
piloto, si la respuesta del público es favorable, por supuesto, a la serie.
Mann regresa entonces en Los Angeles para proceder a la elección del reparto.
Nick Nolte, catapultado a la fama por la mini serie "Hombre rico, hombre
pobre" y ya convertido en una "estrella" de cine, es el candidato idóneo
para el papel de "Crockett", pero como cualquier otra "estrella" de la gran
pantalla de la época, rechaza el proyecto sin mayor consideración ya que las
"estrellas" de cine no hacen televisión. Sin más. Otro actor que es
considerado como una posibilidad es Larry Wilcox, que aporta un nombre
conocido ya que ha protagonizado la serie "Chips", durante cuatro años, pero
Wilcox no pasa de ser un candidato más.
(sigue) |